

Un tinto de marcada personalidad, elegante y profundo, que rompe con la idea de que Cigales es una denominación sólo apta para elaborar rosados fragantes y ligeros para un consumo inmediato.
Se elabora con la uva de viñedos de entre 70 y 100 años, de las parcelas El Negral, La Parada, La Majada y El Velero, situados en ladera con poca pendiente. Aunque en los viñedos existen otras variedades, sólo se vendimian para César Príncipe las cepas de variedad Tempranillo, con rendimientos muy bajos. Los suelos están compuestos de arcilla y arena en profundidad, con mucho canto rodado en superficie.
Tras 14 meses de crianza en barricas de roble, el resultado es un vino elegante, fino y sutil.