

Muy aromático, con un carácter mineral que le aporta mucha elegancia. Filosofía Natural.
Camino de los Arrieros es un paso de trashumancia que comunica todos los pueblos de los Arribes del Duero, y de ahí toma su nombre este vino procedente de varias viñas de más de 100 años de edad plantadas con variedades autóctonas como la Juan García, la Rufete, la Tempranillo, la Verdejo negro o la Bastardillo chico entre otras. Es un vino con una crianza corta en barricas de gran tamaño, lo que nos da un vino fácil de beber, elegante, equilibrado.
El paladar es liviano tirando a medio, con sabores suaves y gran equilibrio y frescura. Es muy sabroso, fácil de beber y muy agradable.