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Vino de capa alta, rojo cereza con tonalidades violáceas en ribete. En nariz resaltan los frutos negros en mermelada con algún fondo mineral y leves toques de vainilla aportados por la barrica. En boca se aprecia abundante fruta bien ensamblada con los tostados del roble. Final muy agradable, sabroso y largo.
Tomás Postigo llegó a la Ribera del Duero en el año 1984, y hoy es considerado como uno de los enólogos más veteranos y que mejor conoce la zona.
Del gran trabajo conjunto nace este coupage de Monastrell y Cabernet Sauvignon, vino de una gran estructura y profunda complejidad aromática.
Muy equilibrado y sedoso.
La identidad de Miquel Pons: “Cuidamos la uva, elaborando VINOS DE MÍNIMA INTERVENCIÓN, evitando procesos agresivos, para mantener intacta la identidad aromática de nuestra uva.