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En palabras de la propia bodega Arzuaga Navarro es el buque insignia de la casa. Arzuaga Crianza nace de los viñedos más selectos, algunos de ellos centenarios, que la firma posee en Valladolid y Burgos. De perfil elegante, fino y sutil, esta añada regala al paladar sensaciones suaves y melosas que persisten en el tiempo.
Este vino representa el carácter único y singular de cada añada de Bodegas Comenge. Se elabora a partir del coupage de 17 microparcelas de viña ecológica de la variedad tempranillo cuidadas con precisión. Dichas parcelas se encuentran entre Curiel de Duero y Pesquera, en laderas arcillosas y muy calizas, la zona de mayor calidad de uva de la Ribera del Duero, idónea para la maduración de esta singular y expresiva variedad.
El Carraovejas está elaborado con las tres variedades de la finca: tempranillo, cabernet sauvignon y merlot. Expresivo, abierto, potente y delicado.
En nariz, un intenso aroma floral y a fruta roja del bosque, ensamblada en toques lácticos y vainillas, propios de su paso por madera.
En paso en boca resulta amplio, elegante, persistente y aterciopelado.
Ribera de corte clásico, seleccionado por Viñedos Singulares como representante de dicha D.O. dentro de su colección. Con un gran potencial aromático, se muestra carnoso y envolvente.
Emilio Moro es un clásico moderno de Ribera del Duero y vino de gran linaje. Creado como homenaje al fundador de la prestigiosa bodega que lleva su nombre. Nace de viñedos de una edad de entre 12 y 25 años. Con una crianza de 12 meses, destaca la excelente integración de la madera en el conjunto.
Semele es un tinto de nuevo cuño. Elaborado íntegramente con uva procedente de la finca Monte Alto. Comparte con el resto de vinos de la bodega la misma filosofía vitivinícola, aunque buscando amabilidad, redondez, frescura, riqueza aromática y expresión varietal.
Tomás Postigo llegó a la Ribera del Duero en el año 1984, y hoy es considerado como uno de los enólogos más veteranos y que mejor conoce la zona.
Picaro de Aguila procede de viñas viejas de La Aguilera, situadas a una altitud de unos 860 metros sobre el nivel del mar. Los suelos son de arcillas rojas con guijarros y se localizan en laderas orientadas al norte, mirando al valle del río Gromejón. Aunque está dominado por la Tempranillo, este vino cuenta también con otras variedades tintas y blancas más como la Garnacha, la Bobal y la Tempranillo gris. Todas ellas son vinificadas de manera conjunta para lograr una expresión más fiel de sus terrruños de origen. El resultado es un tinto sabroso, especiado y con buena acidez.
Un crianza clásico de la Ribera del Duero, fresco, untuoso y elegante, elaborado con una cuidadosa selección de Tinta de país. Es un vino armonioso y equilibrado.
Un vino elaborado con sumo mimo y cuidado en plena Ribera del Duero, lugar de emblemáticos viñedos. Aquí la Tinto fino se expresa con elegancia, muy primaria, otorgando a los vinos un tanino fino y delicado.
